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Por qué existe la trazabilidad de explosivos: del atentado de Madrid a la normativa europea

Por qué existe la trazabilidad de explosivos: del atentado de Madrid a la normativa europea

¿Por qué tengo que escanear cada cartucho? Si trabaja con explosivos con fines civiles, conoce la rutina: cada cartucho, cada detonador y cada caja llevan un código, y el código se escanea a la entrada en el depósito, a la salida y en el momento del uso. Parece burocracia. No lo es. Detrás está uno de los días más duros de la historia reciente de Europa y una pregunta que, en 2004, nadie podía responder con rapidez: ¿de dónde salió la dinamita?

11 de marzo de 2004: dinamita de una mina de Asturias

La mañana del 11 de marzo de 2004, entre las 7:37 y las 7:40, diez bombas estallaron en cuatro trenes de cercanías que entraban en Madrid por la misma línea, procedentes de Alcalá de Henares: en la estación de Atocha, en la calle Téllez (a unos 800 metros de Atocha), en la estación de El Pozo del Tío Raimundo y en la de Santa Eugenia. Otros tres artefactos no llegaron a explotar.

En los trenes murieron 191 personas y casi 2.000 resultaron heridas, según las cifras recogidas por la Audiencia Nacional en la sentencia de 31 de octubre de 2007. El balance final llegó a 193 muertos: un policía fallecido el 3 de abril de 2004, cuando los autores se suicidaron haciendo estallar un piso en Leganés, y una mujer herida en Atocha que murió en 2014, tras diez años en coma. Fue el atentado más grave de la historia de España.

El monumento de vidrio en forma de cilindro dedicado a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, junto a la estación de Atocha, en Madrid
El monumento a las víctimas del 11 de marzo de 2004, junto a la estación de Atocha (fotografía de marzo de 2007). Foto: Barcex, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

Una de las bombas, encontrada intacta en una bolsa, contenía unos 10 kg de dinamita Goma-2 ECO, un explosivo fabricado en España para la minería, rodeada de clavos y tornillos. La investigación llegó hasta la Mina Conchita, en Asturias, en el norte de España. El tribunal estableció que el explosivo se había sustraído de la mina y había llegado a los terroristas a través de José Emilio Suárez Trashorras, un antiguo minero, condenado en 2007 a 34.715 años de prisión por haberlo suministrado.

Un detalle lo dice todo: en el caso del explosivo que estalló en los trenes, los peritos no pudieron establecer con certeza ni siquiera la marca. El vínculo con la mina se estableció a partir de la bomba que no explotó y del explosivo hallado después. La lección para el sector fue sencilla e incómoda: un cartucho sin identidad propia no se puede rastrear. Se puede saber qué lote entró en una mina, pero no qué unidad salió, cuándo y por qué manos pasó.

Cómo respondió la Unión Europea

Dos semanas después del atentado, el 25 de marzo de 2004, el Consejo Europeo adoptó una declaración sobre la lucha contra el terrorismo. Entre las medidas, los dirigentes de la UE pidieron privar a los grupos terroristas de las «herramientas de su oficio» y reforzar la seguridad de las armas de fuego, los explosivos y los equipos para fabricar bombas.

En julio de 2005, la Comisión Europea propuso medidas para la seguridad de los explosivos, los detonadores y las armas de fuego: almacenamiento, transporte, fabricación y detección. En noviembre de 2007 llegó una comunicación dedicada a la seguridad de los explosivos, de la que surgió el Plan de Acción de la UE para mejorar la seguridad de los explosivos, adoptado por el Consejo el 18 de abril de 2008.

El edificio Berlaymont de Bruselas, sede de la Comisión Europea, con las banderas de la Unión Europea delante
El edificio Berlaymont de Bruselas, sede de la Comisión Europea, que adoptó la Directiva 2008/43/CE. Foto: almathias, Wikimedia Commons, CC0

Al mismo tiempo, la Comisión se apoyó en una norma anterior. La Directiva 93/15/CEE, de 5 de abril de 1993, que había armonizado el mercado de los explosivos con fines civiles, ya exigía que las empresas del sector tuvieran un sistema para saber en todo momento quién posee los explosivos. Lo que faltaba era una forma única, europea, de identificar cada unidad. Así nació la Directiva 2008/43/CE de la Comisión, de 4 de abril de 2008.

El motivo que recoge la directiva es práctico: la identificación única permite seguir el explosivo desde la fábrica hasta el usuario final, para prevenir su uso indebido y su robo y para que las autoridades puedan averiguar el origen de los explosivos perdidos o robados. La directiva no menciona Madrid, pero describe exactamente el problema de 2004.

  1. 2004
    11 de marzo: los atentados de Madrid. El 25 de marzo, el Consejo Europeo pide una mayor seguridad para los explosivos.
  2. 2005
    Julio: la Comisión Europea propone medidas para la seguridad de los explosivos, los detonadores y las armas de fuego.
  3. 2008
    4 de abril: Directiva 2008/43/CE: código único en cada explosivo y registro en toda la cadena. 18 de abril: Plan de Acción de la UE para la seguridad de los explosivos.
  4. 2009
    28 de abril: HG 519/2009: Rumanía transpone la directiva (Monitorul Oficial n.º 328, de 18 de mayo de 2009).
  5. 2012
    22 de febrero: la Directiva 2012/4/UE aplaza los plazos: los sistemas informáticos requirieron más tiempo del previsto.
  6. 2013
    5 de abril: el marcado único pasa a ser obligatorio para fabricantes e importadores.
  7. 2015
    5 de abril: la recogida de datos y el registro pasan a ser obligatorios para todas las empresas, incluidas las que utilizan los explosivos.
  8. 2016
    20 de abril: la Directiva 2014/28/UE sustituye a la Directiva 93/15/CEE; la Directiva 2008/43/CE sigue en vigor. En Rumanía, la HG 197/2016 remite a la HG 519/2009 en materia de trazabilidad.
  9. Hoy
    Cada explosivo tiene un código, y cada uno de sus movimientos se conserva durante 10 años.

Los plazos se aplazaron una sola vez. En un principio, la directiva debía aplicarse a partir del 5 de abril de 2012. El sector pidió tiempo para implantar sistemas informáticos seguros, así que la Directiva 2012/4/UE aplazó el marcado un año, hasta el 5 de abril de 2013, y la recogida de datos tres años, hasta el 5 de abril de 2015, precisamente para que todos los eslabones de la cadena de suministro pudieran poner a punto el seguimiento electrónico. En ese mismo momento, las mechas, las mechas de seguridad y los pistones de percusión quedaron fuera del sistema, por considerarse de bajo riesgo.

Qué exige en concreto la Directiva 2008/43/CE

El marcado. Los fabricantes, los importadores y quienes ensamblan detonadores marcan cada explosivo y cada unidad de embalaje más pequeña con un código único. Los distribuidores que reembalan los explosivos deben asegurarse de que el nuevo embalaje también lleve el código. El código tiene dos partes: una legible a simple vista y otra legible por escáner.

Esquema del marcado de identificación única de un explosivo: código Data Matrix, nombre del fabricante y código alfanumérico formado por el país, el código de la fábrica y el código del producto con la información logística
Los componentes del código único, según el anexo de la directiva. Ejemplo ficticio; el código Data Matrix de la imagen se puede escanear.
  • La parte legible: el nombre del fabricante y un código alfanumérico formado por dos letras para el país de fabricación o de importación (ES para España, RO para Rumanía), tres cifras para la fábrica, asignadas por la autoridad nacional, y el código único del producto, con la información logística fijada por el fabricante.
  • La parte electrónica: un código de barras y/o un código Data Matrix que corresponde directamente al código alfanumérico.
  • Dónde se coloca: en cada cartucho o saco, con una etiqueta asociada en cada caja; en el casquillo de cada detonador; en la bobina de cordón detonante y en el propio cordón, cada 5 metros; en los recipientes y bidones. Se permiten además las etiquetas electrónicas pasivas (RFID).
Un antiguo paquete de papel para 20 cartuchos de dinamita, de 1938, atado con cordel, con la fábrica y el año impresos en la etiqueta
Embalaje para 20 cartuchos de dinamita, fabricado en 1938: la etiqueta indica la fábrica y el año, pero nada distingue un cartucho de otro. Foto: Oberharzer Bergwerksmuseum, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

El registro. Cada empresa del sector de los explosivos debe disponer de un sistema de recogida de datos que siga los códigos a lo largo de toda la cadena de suministro y de todo el ciclo de vida del explosivo, de modo que el poseedor pueda identificarse en cualquier momento. En concreto, la empresa debe:

  • llevar un registro de todos los códigos, el tipo de explosivo y a quién se ha confiado;
  • registrar la ubicación de cada explosivo mientras está en su poder, hasta que se entrega a otra empresa o se utiliza;
  • probar periódicamente su sistema y proteger los datos frente a su destrucción, accidental o intencionada;
  • conservar los datos durante 10 años desde la entrega o desde el final conocido del ciclo de vida del explosivo, aunque cese en su actividad;
  • facilitar a las autoridades, a petición de estas, el origen y la ubicación de cada explosivo y designar a una persona que pueda responder también fuera del horario laboral.

Qué significa en Rumanía: la HG 519/2009

Rumanía transpuso la directiva mediante la Hotărârea Guvernului (decisión del Gobierno) n.º 519, de 28 de abril de 2009, publicada en el Monitorul Oficial n.º 328, de 18 de mayo de 2009. La decisión se modificó posteriormente para incorporar también los aplazamientos de la Directiva 2012/4/UE y se volvió a publicar. Encontrará más información sobre la normativa en nuestro blog.

  • Quién responde: todas las empresas del sector de los explosivos deben disponer del sistema de recogida de datos; no solo las fábricas, sino también los distribuidores y las empresas que almacenan y utilizan explosivos: canteras, minas, empresas de voladuras. Cada una responde del tramo del recorrido en el que el explosivo está en su poder.
  • El registro se lleva en formato electrónico y en papel, y los datos se conservan 10 años. Si la empresa cesa en su actividad, los documentos se entregan en un plazo de 15 días a las unidades del Ministerio del Interior.
  • Las autoridades: los códigos de las fábricas los asigna el Ministerio del Interior, que también vigila el cumplimiento de las obligaciones de registro. Las infracciones relativas al marcado las constatan las inspecciones territoriales de trabajo, y las relativas al registro, la Policía rumana.
  • Las multas, según el texto de la decisión: entre 5.000 y 10.000 lei por la falta del sistema de datos, del registro o de la conservación de los datos; entre 2.000 y 10.000 lei por las infracciones relativas al marcado.

Lo que gana la empresa, más allá de la ley

La trazabilidad es obligatoria, pero una empresa que la aplica bien gana más que la tranquilidad ante una inspección:

  • Existencias exactas, unidad por unidad. Sabe exactamente lo que tiene en cada depósito, sin diferencias que solo se descubren en el inventario.
  • Una falta se detecta el mismo día. Un cartucho que ha salido y no se ha utilizado ya no pasa desapercibido hasta final de mes.
  • Inspecciones sin estrés. Cuando la policía pregunta por un código, la respuesta llega en pocos minutos, con todo su historial.
  • El registro se escribe solo. Los datos proceden de los escaneos, no se transcriben a mano y no se pierden entre cuadernos.
  • Responsabilidad clara. Cada salida tiene un nombre, una hora y un lugar de uso.
Voladura controlada en una cantera de caliza, con nubes de roca y polvo levantadas a lo largo del frente de trabajo
Voladura en una cantera de caliza. Cada cartucho utilizado aquí debe poder rastrearse hasta la fábrica. Foto: Siim Roov, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Cómo le ayuda Trazabilidad de Explosivos

El software Trazabilidad de Explosivos convierte la obligación en una rutina de pocos segundos. Usted importa el archivo XML recibido del proveedor junto con los explosivos, y los artilleros escanean los códigos con el terminal móvil a la entrada, a la salida y en el momento del uso. Los datos llegan al portal web, donde ve las existencias de cada depósito, quién sacó qué y dónde se utilizó, y el registro se genera a partir de los escaneos. Los datos se guardan en nuestros servidores, con copia de seguridad diaria e historial de al menos 10 años.

Un operario sostiene en la mano un terminal móvil con escáner de códigos y teclado, utilizado para el seguimiento de paquetes
El mismo principio, en otro sector con normas estrictas: un terminal de escaneo utilizado para el seguimiento de los bultos con material radiactivo en un fabricante de radiofármacos. Foto: IAEA Imagebank, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0

¿Quiere saber cuánto cuesta para su número de depósitos y terminales? Encontrará los planes en la página de precios, y para una oferta o una demostración puede escribirnos desde la página de contacto.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que escanear cada cartucho o basta con el código de la caja?

La ley exige que pueda decir en todo momento dónde se encuentra cada explosivo. Mientras una caja se traslade entera, su etiqueta asociada la vincula con los cartuchos que contiene. A partir del momento en que la caja se abre y los cartuchos salen por separado, cada cartucho debe seguirse con su propio código.

¿Durante cuánto tiempo deben conservarse los datos sobre los explosivos?

10 años desde la entrega o desde el final conocido del ciclo de vida del explosivo, aunque la empresa cese en su actividad. En Rumanía, en caso de cese de la actividad, los documentos se entregan en un plazo de 15 días a las unidades del Ministerio del Interior.

¿A qué multas se expone una empresa que no lleva el registro?

Según la HG 519/2009 rumana, la falta del sistema de recogida de datos, del registro o de la conservación de los datos se sanciona con una multa de entre 5.000 y 10.000 lei, que constata la Policía rumana. Las infracciones relativas al marcado se sancionan por separado, por parte de las inspecciones territoriales de trabajo. En los demás Estados miembros, las sanciones las fija la legislación nacional que transpone la directiva.

¿Hay explosivos que quedan fuera del sistema?

Sí: los explosivos suministrados sin embalar o en camiones que los bombean directamente al barreno, los explosivos fabricados en el lugar de uso y utilizados de inmediato, las municiones, las mechas, las mechas de seguridad y los pistones de percusión.

¿Puedo llevar el registro solo en formato electrónico?

En Rumanía, no: la HG 519/2009 exige que los datos, incluidos los códigos únicos, se registren y conserven en formato electrónico y en papel. Un buen sistema informático le ofrece ambas cosas: los datos de los escaneos y el registro listo para imprimir.

Fuentes

  • Directiva 2008/43/CE de la Comisión, de 4 de abril de 2008 — EUR-Lex
  • Directiva 2012/4/UE de la Comisión, de 22 de febrero de 2012 — EUR-Lex
  • Directiva 93/15/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993 — EUR-Lex
  • Directiva 2014/28/UE (art. 15 y art. 51) — EUR-Lex
  • Declaración del Consejo Europeo sobre la lucha contra el terrorismo, 25 de marzo de 2004 — Consejo de la UE, doc. 7906/04
  • Comunicación de la Comisión COM(2005) 329 sobre la seguridad de los explosivos, los detonadores y las armas de fuego — EUR-Lex
  • Conclusiones del Consejo sobre la agenda QBRNE (remiten al Plan de Acción de 18 de abril de 2008) — Consejo de la UE, doc. 16980/12
  • Hotărârea Guvernului (Rumanía) n.º 519/2009 — más información en nuestro blog (Monitorul Oficial n.º 328, de 18 de mayo de 2009)
  • Hotărârea Guvernului (Rumanía) n.º 197/2016, art. 29 — legeaz.net
  • Los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid — Wikipedia
  • La sentencia de 31 de octubre de 2007 — Al Jazeera
  • José Emilio Suárez Trashorras, el antiguo minero condenado — elDiario.es
Trasabilitate Explozibil
ED
Autor

Equipo de Trasabilitate Explozibil

Equipo editorial de Trasabilitate Explozibil: artículos revisados por expertos.

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